Escuela Popular de Líderes en Salud, Seguridad Social y Medio Ambiente

La Escuela Popular de Líderes en Salud, Seguridad Social y Medio Ambiente del Grupo Guillermo Fergusson es un proceso de formación política y comunitaria con trayectoria sostenida a nivel nacional, orientado al fortalecimiento de la participación social, la organización comunitaria y la exigibilidad del derecho a la salud desde una perspectiva integral de vida digna, territorio y justicia social. La Escuela se fundamenta en la educación popular, la pedagogía crítica y la investigación-acción participativa (IAP), reconociendo a las y los participantes como sujetos colectivos de saber, capaces de analizar su realidad y proyectar transformaciones en sus territorios.

En junio culminó la versión 20 de la Escuela, consolidando un acumulado significativo de aprendizajes, liderazgos y articulaciones territoriales. A partir de esta experiencia, se dio inicio a la versión 21, que profundiza el carácter político y estratégico del proceso formativo, fortaleciendo la lectura crítica del sistema de salud, la relación entre salud, ambiente y territorio, y los mecanismos de participación e incidencia social. Esta nueva versión reafirma la Escuela como un espacio de formación para la acción colectiva y la construcción de propuestas desde los territorios.

Actualmente, la Escuela se desarrolla en modalidad híbrida (presencial–virtual), lo que ha permitido ampliar su alcance y sostener la participación de organizaciones de diferentes regiones del país. El proceso formativo está conformado por 250 personas, pertenecientes a 132 organizaciones sociales, con una participación mayoritaria de mujeres, lo que refuerza el enfoque de género y el reconocimiento del papel central de las mujeres en los procesos de cuidado, organización comunitaria y defensa de derechos.

Las organizaciones que hacen parte de la Escuela representan una diversidad de sectores y experiencias, entre ellas veedurías ciudadanas en salud, organizaciones de mujeres cuidadoras, sindicatos, procesos campesinos y rurales, colectivos comunitarios urbanos, organizaciones populares y redes territoriales. Esta diversidad enriquece el proceso formativo, permitiendo el diálogo de saberes, el intercambio de experiencias y la construcción colectiva de lecturas críticas sobre las condiciones de salud, trabajo, ambiente y calidad de vida en los territorios.

Desde el punto de vista metodológico, la Escuela combina espacios de formación conceptual, reflexión colectiva y trabajo aplicado, integrando herramientas como el laboratorio pedagógico y el monitoreo comunitario, que permiten a las organizaciones analizar sus realidades, identificar problemáticas prioritarias y proyectar acciones de incidencia social y política. Esta metodología fortalece capacidades organizativas, promueve la apropiación del enfoque de derechos y contribuye a la construcción de liderazgos con arraigo territorial.